Los animales pueden llegar a predecir desastres naturales: Falso, no predicen, lo que sucede con los animales es que a veces sus sentidos son más agudos que los nuestros, y también que están en una relación con la naturaleza más “natural” que los hombres (valga la redundancia) que les permite interpretar algunas señales que la naturaleza da.
Los rayos nunca golpean dos veces en el mismo sitio: Falso, los rayos tienen preferencia por ciertos objetos, y suelen caer más de una vez en el mismo sitio, ya sea durante la misma tormenta o en la siguiente.
Los humanos empleamos el 10% de nuestro cerebro: Falso, esta afirmación la emplean muchos psíquicos y mentalistas, pero está basada en una mala interpretación. Empleamos más del 10% de nuestro cerebro. En realidad empleamos el 100% de nuestro cerebro, lo que no se sabe científicamente es a qué funciones se dedica la totalidad de nuestro cerebro. Para las funciones “conocidas”, utilizamos más del 10%.
El pelo y las uñas continúan creciendo después de muerto: Falso, es una ilusión óptica. Es la piel que se deshidrata al morir, contrayéndose y hace parecer que crecen los pelos y las uñas.
En el espacio no hay gravedad: Falso, en todas partes hay gravedad; solo que en el espacio se está en caída libre. Claro que en algunos lugares hay menos o más gravedad que en otros.
El bostezo es “contagioso”: Verdadero. El empirismo nos demuestra que sí, pero no se sabe con exactitud si es algo fisiológico o psicológico. Es muy interesante la historia del “bostezo”, más adelante la contaremos aquí en Datos Curiosos.
Los gatos caen de pie siempre: Verdadero, si lo hacen desde la altura suficiente. La especial conformación de su columna les permite rotar en el aire y buscar la forma correcta para amortiguar la caída. Aunque si la distancia de la que caen es muy breve, no alcanzan a girar.
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